Hemos revivido como dos perdidos dentro de una fiebre loca. Donde el fuego relajador no se esconde y une todas las piezas de un corazón roto. Te doy el corazón, el cariño, el tacto, los besos y las palabras necias. Reto a tu insensibilidad buscando tu intelecto, a tu caricia distante y cercana, reto a la playa buscando un mañana enrojecedor. Hasta mañana. Descansa cariño.
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